Antes de asumir lo peor, define exactamente qué tipo de "no enciende" tienes. Eso cambia todo el diagnóstico.
Caso 1: nada de nada (ni luces)
- Prueba otro contacto de pared y revisa que el cargador no tenga el cable dañado.
- Si el cargador tiene LED, ¿enciende? Si no, el sospechoso es el cargador.
- Haz un reset de energía: desconecta todo, mantén presionado el botón de encendido 20–30 segundos, reconecta e intenta.
- Si sigue sin luces, puede ser el conector de carga (DC jack), la batería o la placa: toca revisión.
Caso 2: enciende luces y ventilador, pero pantalla en negro
- Conecta un monitor externo o TV por HDMI. Si ahí se ve, la falla es el display o su cable — reparación común y con garantía.
- Si tampoco hay imagen externa, apunta a memoria RAM o tarjeta de video: revisión técnica.
Caso 3: enciende y se apaga a los segundos
Clásico de sobrecalentamiento: disipador tapado de polvo o pasta térmica seca. La solución es un mantenimiento con cambio de pasta.
Caso 4: prende pero no arranca el sistema
Logo eterno, pantallazo azul o "no bootable device": suele ser disco dañado o sistema corrupto. Se resuelve con formateo e instalación — y si el disco murió, primero rescatamos tu información.
¿Hubo líquido?
Si se mojó, no intentes encenderla: desconéctala, retírale la corriente y tráela ya. Cada intento de encendido puede hacer corto.
Con estas pruebas ya sabes qué decirle al técnico — y el diagnóstico sin costo confirma el resto.