Cuando un celular falla, la duda es siempre la misma. Aquí una forma práctica de decidir.
La regla del 50%
Una guía sencilla: si la reparación cuesta menos de la mitad de lo que costaría un equipo equivalente, casi siempre conviene reparar. Si se acerca o supera ese punto, vale la pena considerar el cambio.
Toma en cuenta también
- Antigüedad. Un equipo de uno o dos años suele valer la reparación; uno de cinco o seis, depende.
- Qué falla. Pantalla o batería son reparaciones muy rentables. Daños en la tarjeta lógica son más delicados.
- Disponibilidad de refacciones. En equipos muy viejos o raros, a veces la refacción es el problema.
- Tus datos. Reparar te permite conservar todo sin migrar información.
Lo barato de reparar
Cambiar una pantalla o una batería suele devolverte un equipo como nuevo por una fracción del precio de uno nuevo. Llévalo a diagnóstico sin costo y decide con el precio en la mano.