Sigue este orden — cada paso descarta un sospechoso:
1. El ritual básico
Otro contacto de pared (directo, sin multicontacto), revisa el cable del cargador completo (dobleces, peladuras, el conector flojo) y, si el cargador tiene LED, verifica que encienda.
2. ¿El conector "baila"?
Si al mover el cable la carga va y viene, o tienes que dejarlo "en cierta posición", el problema es físico: el centro de carga (DC jack) o el conector USB-C están flojos o dañados. Es una reparación común con garantía — deja de forzarlo, porque puede hacer corto.
3. Reset de energía
Apaga, desconecta todo, mantén el botón de encendido 20–30 segundos, reconecta solo el cargador e intenta. Resuelve bloqueos del circuito de carga.
4. ¿"Conectada, no cargando" con % fijo?
Algunas laptops limitan la carga al 80% a propósito (modo de cuidado de batería): revisa la app del fabricante (Lenovo Vantage, MyASUS, etc.). Si no es eso y el porcentaje jamás sube, apunta a batería agotada o a su circuito.
5. Batería al final de su vida
Si la laptop solo funciona conectada y se apaga al desconectar, la batería cumplió su ciclo. El cambio la vuelve portátil de nuevo — y de paso conviene revisar si un SSD la revive por completo.
6. Cargador genérico de bajo wataje
Un cargador "compatible" con menos watts de los que tu laptop pide puede encenderla pero no cargarla (o cargar solo apagada). Verifica que el reemplazo iguale voltaje y watts del original.
Si llegaste hasta aquí sin solución, toca diagnóstico profesional sin costo: distinguimos entre cargador, DC jack, batería y placa antes de cotizar.