La regla de oro: el costo está en la tinta, no en el aparato
Las impresoras baratas de cartuchos son baratas a propósito: el negocio son los consumibles. Antes de comprar, pregunta cuánto cuesta el juego de cartuchos/tóner y cuántas páginas rinde: ese costo por página es el precio real del equipo.
Los tres mundos
- Inyección de tinta con cartuchos: la más barata de entrada. Solo tiene sentido si imprimes muy poco — y ojo: si pasa semanas sin usarse, los cartuchos se secan y pagas de nuevo.
- Tanque de tinta (EcoTank y similares): cuesta más al inicio, pero rellenas con botellas que rinden miles de páginas por centavos. Para hogares y negocios que imprimen seguido, es la ganadora en México — hace las cuentas y se paga sola.
- Láser: la reina del texto en volumen: rápida, nítida y sin tinta que se seque. Monocromática para documentos de negocio es imbatible; la láser a color es para volumen serio.
Guía rápida por perfil
- Tareas escolares y fotos ocasionales: tanque de tinta multifuncional.
- Negocio que imprime notas, contratos, remisiones: láser mono o tanque, según si necesitas color.
- Casi nunca imprimo: honestamente… quizá no necesitas impresora: los locales de papelería/impresión resuelven más barato.
Lo que sí debe traer
Wi-Fi con impresión desde el celular (hoy es lo normal, verifícalo), multifuncional (escanear vale oro para trámites) y, para negocio, alimentador automático de documentos (ADF) si escaneas de a montones. ¿Duplex automático? Ahorra papel solo si imprimes volumen.
El tip de plaza
Compra donde también consigas los consumibles: en nuestras plazas comparas modelos, y el día que se acabe la tinta, el mismo pasillo tiene botellas y tóner originales y compatibles — con asesoría de cuál sí conviene.